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El poder de la escucha profunda

 

“La escucha profunda y el habla bondadosa son maravillosos instrumentos que nos ayudan a llegar al tipo de comprensión que todos necesitamos como base para la acción apropiada. Escuchas profundamente con un solo propósito -permitir que la otra persona vacíe su corazón. Éste es ya un acto para aliviar el sufrimiento. Detener cualquier sufrimiento, sin importar lo minúsculo que sea, es un gran acto de paz.” – Thich Nhat Hanh

ESCUCHA ME

Cuantas cosas oímos a lo largo del día, a lo largo de la vida.
Cuantas buenas recetas recibimos de nuestra abuela y nuestros maestros.
Cuantos consejos y caminos nos indican la mejor dirección.
Cuantas cosas creemos saber, por que un día pasaron por nuestros oídos.

Nuestra mente reconoce con suma facilidad aquello que un día escuchamos
y nuestro ego se pasea a menudo por encima de su envoltorio.
La cantidad y la velocidad son sin duda malos amigos para apreciar, reconocer e interiorizar la verdadera esencia. La verdadera experiencia.

El mundo necesita de nuestra sabiduría.
Y nuestra vida necesita también de ella.
La sabiduría nadie nos la puede dar. Es esa esencia que descubrimos cada uno de nosotros cuando somos capaces de abrir correctamente el bote donde se haya la buena confitura. Es la esencia de la experiencia vivida con plenitud y profundidad. Con amplitud y conciencia. Con sensibilidad y amor.

Nuestra sabiduría difícilmente nos traicionará, pero si no estamos atentos para vivir en Plena Conciencia, fácilmente seremos nosotros quien la traicionemos una y otra vez.

Si has tenido la oportunidad de estar hospitalizado, de haber vivido un trance duro, de haber estado acompañado del miedo o la angustia, si has conocido el agotamiento, la ansiedad o la depresión, en definitiva, si has estado en contacto con el sufrimiento y has podido reconocer alguna de sus raíces, entonces dispones de un buen diamante en bruto.
Tu atención, tu observación, tu confrontación y reconocimiento de lo que viviste te pueden abrir la primera puerta. Puedes dar el primer paso. Te pueden enseñar algo útil. Está a un paso de lo que llamamos veteranía o aprender de la experiencia.

Saber escuchar.
Aprender a escuchar en la profundidad del ser.
Practicar la escucha profunda más allá de las palabras.
Practicar la meditación, caminando por encima de nuestra reacción, nuestra necesidad inmediata o nuestras propias emociones.

Si visitas a alguien desafortunado, llévale un buen regalo…
TU ESCUCHA PROFUNDA.

Deseamos que LA PAZ sea nuestro propósito para este nuevo curso que se inicia.

¡Bienvenidos a casa!

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