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Compartiendo La Práctica de Egolín

 

Avelino en el Retiro 21 dias Plum Village 2012

 Avelino en el Retiro de 21 Días, Plum Village 2012

Esta práctica aparece en el libro “Historias de un novato zen” (Casa del Libro, Amazon.com) de Avelino Quintero Francés (de la Sangha de Gran Canaria) publicado a nivel nacional por al editorial Alhulia en abril de 2013.

Esta práctica sirve para ir restándole poder al ego. ¿Qué es el ego? Para explicarlo fácilmente se puede decir que es un “falso yo” creado por la mente y por la imitación de comportamientos negativos desde que éramos bebés, son pensamientos y actitudes del tipo: “soy un desastre, no lo podré conseguir, la vida es sufrimiento, no merezco esto o aquello, la gente es mala”. El ego también construye los complejos, la culpabilidad, postergaciones, etc.

La práctica consiste en dibujar al ego, puede ser en un papel del tamaño de una tarjeta para llevarlo en la cartera, con un sencillo monigote bastará, encima de su cabeza le pondremos el nombre “Egolín” o “Egolina”. Cada vez que nos apetezca o que nos demos cuenta que estamos teniendo los pensamientos o actitudes propias del ego, sacamos el dibujo y simplemente le decimos:

“Te he descubierto”.

No hay que hacer nada más, no le insultes, no lo ataques, no le digas que vas a acabar con él ni nada agresivo porque si haces eso significa que el mismo Egolín ha vuelto a tomar tu lugar.

 … and just like in the book, where all the texts are translated into English, here is the English version…

This practice aims to diminish the power of the ego ¿What is the ego? It can easily be explained as a “false me”, created by our mind and by copying negative patterns of behaviour since we were babies. They are thoughts and attitudes such as, “I´m a mess, I won´t be able to make it, life is suffering, I don´t deserve this or that, people are evil”.  The ego also creates guilt, complexes and procrastinations, etc…

The practice consists in drawing the ego, it can be on a piece of paper the size of a business card and carry it with you in a wallet. A simple stick figure will suffice, on top of its head we´ll write “Egolin”. Whenever we feel like it, or whenever we realize that we are having thoughts and attitudes coming from the ego, we pull out the drawing and tell it:

“There you are”.

That´s all we have to do, don´t insult, attack it or tell it you’ll finish it off, or anything aggressive of the sort, because whenever you do that, it means that the same Egolin has taken over again.

Estoy en Casa – La Sangha y Plum Village

 

Plum Village en Verano, Francia

Si algo define mi experiencia de Plum Village, es la Sangha. Es ver desplegada esa energia tan maravillosa y nutritiva del tercer tesoro. Fue sentir en lo profundo del corazón la energía del Amor. El encuentro con los otros. Encontrar mi alma en el espejo del otro. En esos abrazos con hermanos no conocidos, en los espacios de trabajo, o en esos compartir del dharma, todo en ese ambiente de “silencio”. Sentir “estoy en casa”, donde uno es tal cual es.

Esa sangha, de monjes, monjas y laicos, tan numerosa en ocasiones, que comparte la practica y donde nos nutrimos de la presencia y enseñanzas de Thây.

Experiencia de sangha en la practica de la Plena Conciencia. A través de la meditación sentada, caminando, en la enseñanza dharma, en el compartir etc. que nos lleva a una mayor comprensión y a la visión profunda de nuestra verdadera realidad.

Pero como dice Thich Nhat Hanh, “necesitamos practicar y pertenecer a una sangha allá donde vivamos”… Y estoy  de acuerdo, pues es de gran apoyo en la vida cotidiana. Así ha sido para mi en los encuentros semanales y en ocasiones de fin de semana que solíamos celebrar en Egino con toda la sangha del país vasco. Sé a la vez que surgen dificultades en toda sangha y que debemos cuidar y alimentar una buena energía entre todos los miembros.

“Gota de Rocío”, País Vasco

El Dharma Sin Palabras – Mi Primera Experiencia En Plum Village

Plum Village, Francia

En el verano de 2003 quien esto suscribe decidió ir al retiro de verano de Plum Village sin tener ni idea de lo que iba a encontrarse allí. De momento me encontré con que no había ningún otro español  y que en el grupo internacional donde me colocaron se hablaba inglés… y no me enteraba de nada. Con tal despiste no era raro que me perdiera más de una actividad. Yo deambulaba por allí, todo hay que decirlo, más desorientado que un pollo en una discoteca.

Me dediqué a observarlo todo, ya que no podía hablar con nadie, a ir de acá para allá como un trompo.

Como estaba atento a los gestos y no a las palabras, cuando vi un día a Thay borrar la pizarra en una charla de Dharma, un servidor, que es docente, se dio cuenta de que estaba ante un verdadero maestro.

Me explico:  A todo profesor le estorban las palabras ya escritas en la pizarra cuando ya ha terminado la explicación correspondiente, por eso se apresta raudo y veloz a borrar lo que ya no le sirve. Es un tiempo perdido, una pausa inútil antes de proseguir con el tema. Nadie presta atención a tan nimios gestos. Pero Thay borró aquella pizarra como si fuera el acto más importante de su vida, dándole significado a lo que nosotros despreciamos. Para él no había discriminación entre lo que se supone importante (la explicación) y lo que suponemos que no lo es (las palabras de la pizarra que van a ser borradas una vez finalizada la explicación).

Ese gesto me ha cautivado para siempre. Yo sé que Thay es mi maestro no por lo que dice, sino por lo que hace, porque sus actos son consecuentes con sus palabras.

Al final tuve que agradecerle a mi impericia en la lengua inglesa y a la falta de traductor ese año el haberme facilitado la posibilidad de reconocer a mi maestro. Ya veis… no hay mal que por bien no venga.

Goyo, Sangha de Sevilla