MENU
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4

Camino El Camino

A diferencia de otros compañeros de la sangha española no he visitado Plum Village ni he tenido contacto directo con Thay. Hace apenas un año conocí la práctica de Thich Nhat Hanh a través de Internet, al regresar a casa tras un par de semanas haciendo el Camino de Santiago.

 

Me llegó directamente la calidez de su mensaje, la sencillez y humildad del maestro, su carácter práctico y esa obstinada invitación que nos transmite a estar presentes en el aquí y el ahora.

Con entusiasmo he seguido las enseñanzas del maestro y profundizado en ellas, lentamente y disfrutando cada paso he confirmado la utilidad en mi vida de atender conscientemente mi respiración, emociones, pensamientos, palabras… sobre todo en una vía de acción.

En esta toma de contacto el hecho de haber compartido diferentes encuentros o retiros con dos de las sanghas situadas en Andalucía – Granada y Sevilla – ha sido sin duda el nexo más cercano con la propuesta de Thay, disfrutando del valor de la comunidad y del compartir juntos el camino del aprendizaje.

En unas semanas tendré la oportunidad de participar durante unos días de la presencia del maestro y compartir la práctica junto a la gran comunidad que se reúne cada verano en el retiro de Plum Village.

El camino es la meta y me siento feliz de haber hallado a Thay conforme daba pasos desde y hacia mi hogar, así como de haber tomado consciencia de la comunidad de seres que intersomos en este paseo por la vida.

– Antonio Zafra, Zuheros (Córdoba)

Breve Historia de la Sangha Española de Plum Village

 

Podríamos hablar de una “prehistoria”, o momento preliminar cuando en los años 90 tanto en Madrid como en Barcelona se formaron unos grupos de meditación que seguían las enseñanzas de Thich Nhat Hanh. El grupo de Madrid, cuyo facilitador era Octavio Feliciano, desapareció al fallecer éste. Era la de Madrid aún una sangha en ciernes y no dio lugar a su consolidación.

En Barcelona, la figura de Ena Linares, miembro laico de la Orden Del Interser, dio origen a otro embrión de sangha  que también desapareció, pero que antes de hacerlo brindó la oportunidad a unos jóvenes de Calahorra de iniciar lo que podemos llamar “segunda etapa” o historia de la sangha española. Rosa Serrano y Luis del Val acudieron a Plum Village y quedaron tan enamorados de las enseñanzas de Thay que se pusieron en contacto con Ena Linares, quien les ayudó en el camino recién iniciado a  que anualmente viniera un monje maestro del Dharma a dar un retiro en el norte de España. Thay Doji, aunque oficialmente ya no pertenezca a la sangha de Plum Village, sigue ofreciendo retiros a las sanghas españolas anualmente.

Ena Linares apadrinó la entrada en la Orden del Interser a Luis del Val y a Rosa Serrano, quienes se convertirían en los primeros españoles miembros de dicha Orden, dado que Ena era de origen ruso aunque había adoptado el apellido de su marido.

Poco a poco y como resultado de esa semilla de los retiros anuales, fueron apareciendo sanghas en otros lugares de la geografía española, casi todos en la zona septentrional. Madrid, que gozó a principios del segundo milenio de un crecimiento espectacular, volvió a malograrse por diversas causas. A la tercera va la vencida. La constancia de gente como Juan Linares (hijo de Ena), Ana Sever, Encarna, Rosa Gallego, Ben, Gabriel Guzmán y otros muchos ha hecho que su fuerza hoy sea tan reconocida que acaban de tomar la decisión de comprometerse a fondo en la organización de la próxima venida a España de Thich Nhat Hanh en mayo de 2014.

Junto al retiro que se celebrará en Madrid, habrá otro de “Ética Aplicada” que se desarrollará en Barcelona, otro de los grandes núcleos donde se aglutinan numerosas sanghas. Las hay en San Pere de Ribas, Girona, El Maresme, así como en la propia capital… y no sé si me dejo alguna por el camino.

Pero además de Madrid y Barcelona, hay sanghas bastante consolidadas en Valencia, Altea, Alicante, Zaragoza, Logroño, Calahorra, San Sebastián, Alava, Bilbao, Sevilla… así como otras que empiezan a surgir en otras zonas como Granada, Córdoba, Málaga, Huesca, Vigo, etc…

Al referirnos a la sangha sevillana en particular  -pues es la promotora del proyecto de Plena Consciencia y Ecología Profunda en el marco de nuestra sede en la finca “El Paraíso” (Aroche, Huelva)- debemos comentar que inició su andadura a finales del año 2002, con lo que celebramos su décimo aniversario.

Como suele ocurrir con todas las sanghas, los principios fueron muy difíciles, sin apenas experiencia, sin casi miembros, con reuniones en recintos prestados generosamente o alquilados por módico precio.

Tras organizar un par de fines de semana de Plena Consciencia facilitados por Luis del Val y tras varios años de asistencia a los retiros de verano de Plum Village, miembros de esta sangha adquirieron la suficiente experiencia como para organizar no sólo los  Días de Plena Consciencia mensuales y reuniones de sangha semanales que se venían celebrando casi desde el principio de su creación sino que organizaron retiros con monjes maestros del Dharma venidos desde Plum Village y desde finales del año 2012 andamos embarcados en este proyecto tan ilusionante que es “El Paraíso”. Proyecto que queremos ofrecer a todos los jóvenes budistas y no budistas que quieran encontrar en el contacto directo con la Tierra y la Naturaleza y en la Plena Consciencia su auténtica naturaleza búdica.

Como todo proyecto, necesita una financiación. Queremos construir dentro de la finca una nave que sirva tanto de sala de meditación como de dormitorio para los jóvenes y un dormitorio para los hermanos que tienen a su cargo de forma permanente la responsabilidad del proyecto. Éste es nuestro desafío inmediato. Tras este, seguirán otros más. La financiación queremos que se haga con aportaciones de las diferentes sanghas internacionales y junto con la mano de obra de nuestra sangha y de los jóvenes voluntarios que vengan a pasar una temporada a nuestro “Paraiso” sabemos que este proyecto se convertirá muy pronto en una realidad que empezará a funcionar a pleno rendimiento para el beneficio de numerosos seres.

– Goyo, Sangha de Sevilla

Estoy en Casa – La Sangha y Plum Village

 

Si algo define mi experiencia de Plum Village, es la Sangha. Es ver desplegada esa energia tan maravillosa y nutritiva del tercer tesoro. Fue sentir en lo profundo del corazón la energía del Amor. El encuentro con los otros. Encontrar mi alma en el espejo del otro. En esos abrazos con hermanos no conocidos, en los espacios de trabajo, o en esos compartir del dharma, todo en ese ambiente de “silencio”. Sentir “estoy en casa”, donde uno es tal cual es.

Esa sangha, de monjes, monjas y laicos, tan numerosa en ocasiones, que comparte la practica y donde nos nutrimos de la presencia y enseñanzas de Thây.

Experiencia de sangha en la practica de la Plena Conciencia. A través de la meditación sentada, caminando, en la enseñanza dharma, en el compartir etc. que nos lleva a una mayor comprensión y a la visión profunda de nuestra verdadera realidad.

Pero como dice Thich Nhat Hanh, “necesitamos practicar y pertenecer a una sangha allá donde vivamos”… Y estoy  de acuerdo, pues es de gran apoyo en la vida cotidiana. Así ha sido para mi en los encuentros semanales y en ocasiones de fin de semana que solíamos celebrar en Egino con toda la sangha del país vasco. Sé a la vez que surgen dificultades en toda sangha y que debemos cuidar y alimentar una buena energía entre todos los miembros.

“Gota de Rocío”, País Vasco

El Dharma Sin Palabras – Mi Primera Experiencia En Plum Village

 

En el verano de 2003 quien esto suscribe decidió ir al retiro de verano de Plum Village sin tener ni idea de lo que iba a encontrarse allí. De momento me encontré con que no había ningún otro español  y que en el grupo internacional donde me colocaron se hablaba inglés… y no me enteraba de nada. Con tal despiste no era raro que me perdiera más de una actividad. Yo deambulaba por allí, todo hay que decirlo, más desorientado que un pollo en una discoteca.

Me dediqué a observarlo todo, ya que no podía hablar con nadie, a ir de acá para allá como un trompo.

Como estaba atento a los gestos y no a las palabras, cuando vi un día a Thay borrar la pizarra en una charla de Dharma, un servidor, que es docente, se dio cuenta de que estaba ante un verdadero maestro.

Me explico:  A todo profesor le estorban las palabras ya escritas en la pizarra cuando ya ha terminado la explicación correspondiente, por eso se apresta raudo y veloz a borrar lo que ya no le sirve. Es un tiempo perdido, una pausa inútil antes de proseguir con el tema. Nadie presta atención a tan nimios gestos. Pero Thay borró aquella pizarra como si fuera el acto más importante de su vida, dándole significado a lo que nosotros despreciamos. Para él no había discriminación entre lo que se supone importante (la explicación) y lo que suponemos que no lo es (las palabras de la pizarra que van a ser borradas una vez finalizada la explicación).

Ese gesto me ha cautivado para siempre. Yo sé que Thay es mi maestro no por lo que dice, sino por lo que hace, porque sus actos son consecuentes con sus palabras.

Al final tuve que agradecerle a mi impericia en la lengua inglesa y a la falta de traductor ese año el haberme facilitado la posibilidad de reconocer a mi maestro. Ya veis… no hay mal que por bien no venga.

Goyo, Sangha de Sevilla