(Charla del Dharma 21 de julio 1997 por V. Thich Nhat Hanh )

Mis queridos amigos, es muy importante establecer una conexión con nuestros antepasados y con las generaciones futuras. La alienación es una especie de enfermedad. Hay personas que no sienten estar conectadas con nada y sufren por estar aisladas, por la soledad. No hay comprensión. No hay amor que pueda nutrirlas. Por ello es muy importante practicar el restablecimiento de la conexión.
Yo siempre siento que soy la continuación de mis antepasados. Todos los días practico el contacto con mis antepasados. En mi país, todas las casas tienen un altar para los antepasados, tanto los antepasados de sangre como los antepasados espirituales. Un altar es solo una mesa, pero es muy importante. Se coloca esa mesa en la parte central de la casa y centramos la atención en ella como punto de contacto entre uno mismo y los antepasados. Por lo general, todas las mañanas venimos y ofrecemos incienso a nuestros antepasados. Nuestros antepasados no necesitan oler el incienso, pero queremos encender una varilla de incienso para ellos porque la práctica de encender incienso centra nuestra atención en la presencia de nuestros antepasados. Durante el tiempo que enciendes la cerilla, enciendes la varilla de incienso, ofreces el incienso sobre la mesa, tienes la oportunidad de conectar con tus antepasados dentro de ti mismo. Te das cuenta de que tus antepasados siempre están vivos en ti porque tú eres la continuación de tus antepasados.


