
Nota: El entrevistado es francófono y se ha mantenido en lo posible su forma original de expresarse en castellano, por respeto a su voz personal.
Cuéntanos un poquito sobre ti mismo, ¿quién eres, cuándo y dónde naciste?
Nací en Francia en 1964, en una familia de campesinos. Tengo antepasados campesinos, que tenían huertos, etc., desde hace muchas generaciones. Por eso mi conexión con la tierra. Para mí el campo siempre es una necesidad. No me gusta vivir en la ciudad.
Tengo 2 hijas, Lucia que vive en Argentina y Eléa que vive en el sur de Francia. Tengo la suerte que las 2 y la madre practican en el monasterio. Tengo mucha suerte por haber tenido una familia con hijos y ahora una vida monástica.
¿Cómo encontraste el camino espiritual y qué es lo que te ha llevado a la práctica del Budismo?
Tuve una infancia muy difícil, perdí a mis padres cuando tenía 10 años, mi madre murió en un accidente y 3 meses después mi padre tomó su vida. Fue demasiado para él.
Éramos 3 hermanos, yo era el mayor, y no pude abrazar mi sufrimiento por más o menos 20 años. Fueron años difíciles de adolescencia y juventud, hasta llegar a los 29 años cuando pasé por lo que llaman un “Burnout”. Fue un momento crucial porque no podía seguir huyendo del sufrimiento.
Viajé a América Latina, aprendí Español en Argentina en 1993 y tocaba música en la calle. De allí viajé a Asia, con la madre de nuestros hijos, que aún no habían nacido. Allí empecé mi camino espiritual con los maestros y el budismo tibetano. Ese viaje, de 2 años, realmente me ha permitido volver a mí mismo, encontrar de nuevo la vida con alegría, pero también con el sufrimiento que yo tenía muy escondido.
Hacerte monástico y ser monje en Plum Village, ¿cómo fue este proceso?
En 2007, un poco perdido con la práctica, meditaba, pero me faltaba un guía, una Sangha y por suerte encontré el monasterio, Plum Village. Yo era voluntario con los niños, y descubrimos, también con mis hijas cuando eran pequeñas, el espíritu de Plum Village.
La práctica: yo como voluntario, ellas disfrutando el programa de los niños; al final me parecía obvio que yo quería vivir aquí. Nunca pensé en volverme monje, pero así fue, una llamada interior fuerte y solo tuve que esperar a que mis hijas llegaran a tener su vida y que ellas y su madre me dieran su apoyo.
Ya son 10 años los que llevo viviendo en el monasterio.
¿Qué importancia tiene el apoyo del entorno de uno al tomar esta decisión?
Creo que ya lo he contestado esto en la pregunta anterior. Fue esencial tener el apoyo de mis hijas, sobre todo. Ellas me dijeron “papá, nos has dado mucho, ahora puedes darlo a otras personas. Sabemos que lo vas a hacer bien en Plum Village”. Soy un monje feliz, sin duda.
Puedes compartir con nosotros ¿qué ha significado nuestro maestro, Thich Nhat Hanh, en tu camino?
Bueno, vivir y tener la oportunidad de compartir momentos con un maestro zen es una experiencia única, y yo he tenido la suerte de compartir momentos de este tipo con nuestro maestro. Momentos tan sencillos como solamente caminar o sentarme a su lado, y sentir que los pensamientos se van y que todo lo que queda es una calma, una paz, una ligereza, algo muy fuerte, de espacio dentro. Yo sabía que venía de su radiación.
He tenido esta experiencia con otros maestros también como por ejemplo Amma, u otros maestros en la India, pero Thay tiene algo muy especial. La capacidad de guiarnos con las enseñanzas de una manera tan sencilla que nos inspira y da confianza, confianza en nuestra propia capacidad de despertarnos, así es.
¿Puedes compartir alguna anécdota que has vivido con nuestro maestro?
Recuerdo que él tenía también su niño interior muy vivo y una vez que él había cogido una hoja de loto y que jugaba con esta hoja como un niño, hasta hacer de esta hoja un instrumento musical. Sí, muchos momentos de este tipo en que se sentía que él era realmente libre.
En Plum Village viven y conviven, en plena consciencia, muchas culturas diferentes, tú eres de nacionalidad francesa. ¿Cómo es la práctica con tantas culturas y nacionalidades diferentes?
El aspecto internacional de nuestra comunidad me gusta mucho. Lo vivo como un laboratorio en vivo donde experimentamos lo que es soltar todas las identificaciones personales y encontrarnos con el corazón. En un lugar digamos a donde no hay tantas diferencias y lo logramos.
Por ejemplo, hoy hemos tenido una comida con hermanos y con los hispano parlantes, América Latina y España, qué buena onda, qué alegría. Me encanta, estos momentos me nutren mucho. Podría ser con cualquier otro país, Irlanda, Italia, Francia o Asia, eso es un sueño para mí.
También tiene su lado un poco difícil a veces, y aprendemos de estas diferencias y a veces cuesta un poquito, pero con la práctica realmente veo que he desarrollado mi capacidad de abrirme y amar lo más grande que yo. Seguro.
¿De dónde te viene el conocimiento de la lengua española?
Como ya he contado, lo aprendí en la calle en Argentina en el 93, pero descubrí también que tenía un antepasado que se llama Sara López, y como 3 o 4 generaciones tenemos la lengua y sangre Española dentro de nosotros. Por eso también Lucía vive en Argentina.
¿Qué es lo que la plena consciencia nos puede aportar? ¿Qué compromiso serio se requiere para alcanzar la transformación?
Para mí es la aceptación radical de todo lo que es sin intentar cambiarlo, entonces para mí es parecido al amor incondicional. Realmente acoger la experiencia que se manifiesta dentro de nosotros, que puede ser en el cuerpo, las emociones, los pensamientos, cómo son, sin juzgar, sin intentar cambiarlo, y entonces eso te da una libertad tan grande, y nos permite establecernos felices en el momento presente, porque no rechazamos nada.
Entonces alcanzar la transformación es alcanzar el desapego a los pensamientos sobre el pasado, proyecciones sobre el futuro, es quedarse tranquilo en el momento presente, sin deseo, sin proyecto, pero realmente disfrutando de cada manifestación de la vida y eso es una libertad impresionante. ¡Con este sentido podemos fluir con la vida sin luchar, y recordar de maravillarse y cultivar la alegría de ser vivo!. En mi caso la meditación sentada y caminando me ayuda mucho a tomar refugio a lo más grande que yo y dejar la madre Tierra respirar por mí!
¿Qué importancia puede tener una Sangha? y ¿Qué apoyo podemos encontrar en una Sangha?
Una Sangha para mí es una familia espiritual de elección, es decir que no podemos vivir sin familia, no podemos vivir totalmente aislados.
Con la Sangha podemos encontrar el apoyo que necesitamos, la aflicción que necesitamos, la comprensión y la compasión y también aprender de apoyar a los demás, aprender abrir nuestro corazón sobre las diferencias que tenemos, y como decía antes es un desafío porque no es tan fácil abrir el corazón, pero la Sangha nos ayuda mucho, porque nos damos la mano en este camino. Los testimonios que tengo de gente que han transformado su vida con la Sangha y ahora tienen una familia quizás más poderosa y más presente, que su familia de sangre, para ir caminando para ir adelante.
Este año has estado en el retiro caminando a Santiago de Compostela. Puedes compartir con nosotros/as ¿cómo ha sido la experiencia?
¡Gua! Esta experiencia la tengo en mi corazón muy presente. Primero porque fuimos con una Sangha y caminar como una Sangha es otra cosa que caminar solo. Uno se siente conectado y sobre todo teníamos todos los días un compartir del corazón. Entonces podíamos acoger nuestras emociones, compartir nuestra alegría, nuestras dificultades y transformarlas.
Fue una experiencia increíble. La belleza, la naturaleza, mover el cuerpo todos los días para caminar. Yo camino, necesito caminar, necesito mover mi cuerpo, pero caminar 6 horas al día te da también una conexión con la madre tierra y una fluidez en la mente. Con el cansancio físico todo se relaja, viene más la tranquilidad y sobre todo la energía de maravillarse de cada cosa que encontramos en el camino, una piedra, un árbol, una persona, un animal, todo se vuelve más vivo.
Así fue mi experiencia.
Para completar nuestra entrevista, este mes la revista lleva la atención al descanso del verano. Puedes compartir con nosotros ¿cuándo surge el verdadero descanso?
Yo creo que el descanso sobre todo es desarrollar nuestra capacidad de parar y de acoger lo que está presente adentro de nosotros, sin resistencia, sin intentar cambiarlo. Todos los días podemos entrenarnos en parar con un sonido de campana o con un canto de los pájaros, del viento. Muchas veces al día podemos parar realmente el cuerpo físico para parar un poco la mente y de eso viene el descanso. Quizás solo se necesitan tres respiraciones y realmente sonreír y aceptar lo que está presente en mí.
Por ejemplo, si me siento cansado, el hecho de reconocer el cansancio ya cambia algo, es como no luchar conmigo mismo, realmente amarme tal como me siento, tal como estoy. Entonces creo que podemos alcanzar realmente el descanso con la práctica de parar y volver al momento presente con cualquier cosa que está manifestándose en nosotros.


