¿Dónde está Thay?

23 de diciembre de 2018

Querida amada comunidad:

Nuestro querido maestro está desde hace dos meses en nuestro templo matriz de Từ Hiếu, acompañado de varios de los más veteranos monásticos, como la hermana Chan Khong, el hermano Phap An y un equipo de asistentes monásticos. Thay está bien, sus ojos siguen tan brillantes y lúcidos como siempre. Visita la tumba de su maestro todos los días, a veces tres veces en un mismo día, e incluso aunque arrecie la lluvia. Sale a menudo a disfrutar de los jardines del templo matriz, visita el Estanque de la Media Luna, recorre todos los senderos que rodean los bosques de bambú y el pozo donde, siendo novicio, se lavaba los pies después de cuidar de los búfalos. Ha sido maravilloso ver a tanta gente visitar Hue para estar cerca de Thay, disfrutar del templo matriz y rendir homenaje a nuestros ancestros espirituales.

El regreso de Thay a Từ Hiếu ha sido una campana de plena conciencia que nos recuerda a todos lo valioso que es pertenecer a un linaje espiritual de raíces profundas. Si hemos asistido a un retiro, hemos leído uno de los libros de Thay o hemos escuchado una de sus charlas, y nos hemos sentido conmovidos por sus enseñanzas, estamos conectados con esta corriente ancestral de sabiduría y compasión. A lo largo de su carrera docente, Thay ha abierto la puerta del Dharma que nos conecta con nuestros antepasados como una manera de practicar de forma tangible las enseñanzas de Buda sobre el el no yo y de vernos a nosotros mismos como una continuación y no como una entidad independiente.

Conectar con nuestro verdadero hogar

En esta temporada de vacaciones, tenemos la oportunidad de regresar a nuestras raíces, de estar con nuestros seres queridos y tomarnos un tiempo para regresar a nosotros mismos. Sabemos que, dondequiera que estemos, podemos contar con un hogar espiritual verdadero en el que refugiarnos gracias a la respiración y a los pasos conscientes, gracias a la conciencia y el cuidado del cuerpo y a una conexión con nuestra comunidad de compañeros practicantes.

Como Thay solía recordarnos, el mayor regalo que podemos ofrecer a los demás y a nosotros mismos es nuestra verdadera presencia. Regresar a casa es estar presente. Inhalar y exhalar con la energía de la plena conciencia basta para establecernos en el momento presente, justo donde estamos, con las personas que nos rodean, ya estén alegres y festivas, o se enfrenten a desafíos, soledad y tristeza. Con nuestra respiración consciente, podemos estar realmente presentes con lo que sea que surja en nosotros mismos y en nuestros seres queridos. Simplemente estar presente con compasión, cuidado y escucha profunda es suficiente para cambiar una situación y brindar alivio.

¿Dónde está Thay?

Mirando profundamente con los ojos de la ausencia de signo, podemos ver que Thay no está únicamente en Vietnam. Thay está totalmente presente en nosotros mientras disfrutamos de una comida con nuestros seres queridos, sabiendo que es un momento precioso. Thay está sentado a nuestro lado mientras respiramos relajadamente y esperamos en nuestro automóvil ante un semáforo. En una ciudad, en una aldea remota o actuando en defensa del clima y la justicia social, donde quiera que sea que practiquemos, nuestro maestro también estará allí con nosotros. Thay está presente cuando podemos hacer una pausa y disfrutar de las maravillas de la vida y cuando podemos resistir la prisa, la confusión y el ruido de la sociedad moderna. Thay está en nuestra comunidad siempre que cualquiera de sus discípulos, laicos y monásticos practica el caminar consciente, respirar, escuchar y comprometerse.

Sabemos que nuestro planeta se enfrenta a grandes desafíos a causa de la destrucción ambiental, el cambio climático y la extinción de especies. Nuestra familia humana está experimentando una profunda inestabilidad política, gran agitación social, una violencia continua y largos desplazamientos. Cuando reflexionamos sobre el año pasado como practicantes, nos preguntamos: ¿Qué podemos hacer para ayudar? Como individuos y como comunidades conscientes, ¿cuál es nuestra mejor contribución al despertar colectivo? ¿Dónde podemos encontrar un verdadero refugio para nosotros mismos y para los demás?

Las indicaciones de Thay son claras:

Tomar refugio, en primer lugar, es refugiarse en nuestra isla interior y luego en la isla de la sangha. Estas islas son comunidades de resistencia. «Resistencia» no significa oponerse a los demás, significa protegernos, al igual que nos resguardamos en casa para protegernos de las inclemencias del tiempo. Nos resistimos a ser destruidos por la contaminación, el ruido, la infelicidad, las palabras duras y el comportamiento negativo de la sociedad. Si no sabemos cómo cuidarnos, podemos salir heridos y no ser capaces de ayudar a los demás. Si nos unimos a otros para construir una sangha que pueda nutrirnos y protegernos y así resistir a la capacidad destructiva de la sociedad, podremos regresar a casa. Hace muchos años, propuse que los activistas por la paz en Occidente estableciesen comunidades de resistencia. Una verdadera sangha es siempre terapéutica. Volver a nuestro propio cuerpo y mente ya es volver a nuestras raíces, a nuestro verdadero hogar, a nuestro verdadero ser. Con el apoyo de una sangha, podemos hacerlo.

Thich Nhat Hanh ((“Finding our True Heritage”)

El poder de las comunidades.

A nivel internacional, nuestra comunidad de resistencia se está fortaleciendo y se está convirtiendo en un refugio estable para muchas personas en todos los ámbitos de la vida. Como sangha, estamos practicando para avanzar con cada respiración, con cada paso, con cada persona, comenzando por nosotros mismos. Gracias al apoyo del grupo, podemos reconocer, abrazar y transformar lo que surge en nosotros, y así poder ver claramente qué hacer y qué no hacer para ayudar en una situación. Ahora existen más de 1.500 sanghas locales, y cada semana se forman nuevas sanghas en todo el mundo. Existe la Earth Holder Sangha, la sangha ARISE Sangha, el movimiento Wake Up movement de jóvenes y la red de escuelas Wake Up Schools network que fomenta la plena conciencia en la educación. Cada año, decenas de hombres y mujeres jóvenes de diferentes nacionalidades se ordenan como hermanos y hermanas monásticos. Nuestra creciente comunidad cuenta ya con más de 100.000 personas en todo el mundo que cada año nos acompañan en retiros, charlas públicas y talleres de plena conciencia. En noviembre se inauguró el nuevo monasterioHealing Spring Monastery en los alrededores de París, que ofrecerá un refugio pacífico a muchos parisinos en esta temporada de vacaciones. Este otoño, nuestros hermanos y hermanas monásticos en Plum Village se unieron para profundizar nuestros cantos en inglés y francés, y su fruto es el nuevo CD Chanting as a River.«Resistiremos» juntos como una familia espiritual trayendo frescura donde haya contaminación, serenidad donde haya ruido, amabilidad donde reine la crudeza y semillas de paz donde haya odio.

¿Será nuevo tu Año Nuevo?

El Año Nuevo 2019 es una oportunidad para reflexionar sobre las formas en que podemos resistir con el fin de garantizar un mejor futuro para nosotros mismos, para nuestra comunidad y para nuestro planeta. Asegurarnos de que el Año Nuevo sea realmente nuevo requerirá que seamos valientes al hacer cambios en nuestra vida. Podemos resistir tomando una resolución clara y compasiva de practicar todos los días, transformando las energías de hábito o llevando nuestra vida hacia una nueva dirección, incluso con pequeños cambios.

En octubre, una nueva investigación científica abogó un cambio hacia una dieta sin carne ni productos lácteos, hacia alimentos basados en vegetales, menos extractores de recursos. Podemos comprometernos a tomar alimentos vegetales algunos días de la semana. Podemos encontrar maneras de comer alimentos locales, de temporada y ecológicos; y podemos quizá pedir a nuestro restaurante local que ofrezca más opciones veganas o vegetarianas. Podemos hacer otras elecciones de consumo que reduzcan el daño a nuestro planeta. Por ejemplo, comprometerse a no comprar más prendas de vestir para el próximo año, observar nuestro armario y preguntarnos: ¿Realmente necesitamos otro suéter o un nuevo par de zapatos? En este tipo de resistencia no hay ninguna corporación, ningún político y ninguna política a la que oponerse o contra la que rebelarse. Todo se reduce a nuestra elección consciente y libre de cambiar la forma en que consumimos, ya sea comida, combustible, energía u otros artículos provenientes de todo el mundo. Podemos tomar estas decisiones siguiendo el espíritu de los Catorce entrenamientos de la plena conciencia, con compasión y alegría, y sin juzgar a los demás ni imponer nuestros puntos de vista.

Visión colectiva

Cambiar la conciencia colectiva requerirá que nos reunamos, discutamos acciones e intercambiemos ideas en nuestras sanghas locales para encontrar formas de inspirar e impulsar el cambio. Como nos recordó la activista sueca Greta Thunberg, de 15 años, en la reciente conferencia sobre el clima en Polonia, no queremos robarles el futuro a nuestros hijos. Se deben hacer sacrificios, reducir las comodidades y cambiar los hábitos. Mirando profundamente juntos podemos seguir a nuestro maestro y encontrar maneras hábiles de apoyar nuevas fronteras de curación y compasión hacia nuestro planeta.

Querida comunidad, mientras escribimos este mensaje, los días se hacen más largos, la luz brilla con mayor intensidad en el hemisferio norte. Es una gran felicidad tenernos unos a otros, tener un hermoso camino que recorrer juntos. Dondequiera que estemos en esta temporada de vacaciones, no estamos solos. Tenemos un camino de práctica, tenemos una comunidad.

Os deseamos unas vacaciones tranquilas y cálidas.

Los hermanos y hermanas de Plum Village.