Poema de la hermana Hôi Nghiêm

Hay momentos en los que querría que sufrieras,
por temor de que, si no, puedas limitarte a transitar, indiferente.

Hay momentos en que querría que cometieras errores,
para que tu corazón sea más acogedor y compasivo.

Hay momentos en que querría que tuvieras la experiencia del cambio,
por temor de que te puedas volver inflexible.

Hay momentos en que querría que fueras silencioso y tranquilo,
para que tengas profundidad cuando te ríes o hablas.

Hay momentos en que querría que tuvieras que esperar largo tiempo,
para que sepas lo que es la paciencia.

Hay momentos en que querría que fracasaras,
por miedo de que te puedas volver arrogante.

Hay momentos en que querría que fueras vago,
por miedo de que enloquezcas por el estrés.

Hay momentos en que querría que cantaras,
para que puedas aplacar la pena profunda que no puede ser nombrada.

Hay momentos en que querría que te apiadaras de ti mismo,
para que aprendas a volver a ti y a cuidarte.

Hay momentos en que querría que cayeras enfermo,
por miedo de que no sepas tener empatía por los demás.

Hay momentos en que querría que padecieras una tempestad,
para reforzar la fraternidad de tus hermanos y hermanas.

Hay momentos en que querría que cerraras los ojos,
para que tu espíritu sea tan simple como el de un niño.

Hay momentos en que querría que fueras inocente,
por miedo de que sufras mucho.

Traducido por J. L., sangha CBI